Monetizando la vida

Todo en esta vida tiene un precio”

A parte de esta demoledora frase inicial, que espero sea mentira, me voy a dar el lujo de contar alguna batallita. El Alms Round es una ceremonia budista en que los monjes salen a la calle a pedir comida y la gente les da arroz y en general lo que está en su mano darles. Viví esta experiencia en Myanmar de primera mano, formando parte de los monjes que pedían y resulta sobrecogedor. En ningún momento hasta que lo vi fui consciente de lo que significaba esa ceremonia. Aquí dejó la descripción porque más palabras sólo la estropearían.

En Luang Prabang, Laos, es posible asistir a la ceremonia del Alms Round. En este caso decidimos no ir porque la gente con la que hablábamos nos dijo que se había convertido en un circo. La propia ciudad está empapelada de carteles en que te animan a ser respetuoso con la ceremonia. Eso no impide que los tour organizados lleven a los turistas a ver el Alms Round, que los turistas se metan entre los monjes a hacer fotos o que la gente del lugar intente vender a los turistas comida para los monjes. Ha llegado a mis oídos que los monjes incluso amenazaron con dejar de participar en este circo, pero recibieron presiones del gobierno porque es un evento turístico que deja bastante dinero en el país.

Volvemos entonces a la frase que abre el post pero esta vez planteandola como pregunta: ¿Todo en esta vida tiene un precio? ¿No debería haber cosas que trascendiesen más allá de los nuevos dioses en que se han convertido el dinero, las trajetas de crédito, la televisión e internet?

Independientemente de la religión que profese cada uno, o incluso para aquellos que no profesan ninguna en absoluto, la espiritualidad, entendida sin organizaciones de por medio, es una guía para una sociedad cooperativa, que incita al individuo a ser mejor consigo mismo o con los demás. Quizás estás cosas, y también otras muchas, deberían estar por encima del dinero y el poder. En algún momento olvidamos que el dinero es solo un medio, nunca un fin. Ahora los países en desarrollo se ven obligados a presentar sus cuentas de beneficios al mundo olvidando en ocasiones estas cosas.

Eso justifica que sucedan cosas como la del Alms Round de Luang Prabang. Parecería claro que no todo en la vida de una persona tiene un precio, aunque las noticias te hagan dudarlo. Al mismo tiempo parece que cuando uno se da cuenta de ello es porque ya ha perdido / vendido todas aquellas cosas que no tenían precio. Suerte que no siempre es así.

Anuncios
Monetizando la vida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s