Los límites del mundo

Los límites de mi lenguaje són los límites de mi mundo – Ludwig Wittgenstein”

Muchas veces me he preguntado si es el lenguaje la cárcel de nuestros pensamientos. Parece claro, que el lenguaje no precede al pensamiento, o al menos a mi me lo parece. Al nacer, antes de hablar deseamos, queremos, sentimos, reímos o lloramos; claro que podría tratarse de meros impulsos o de un lenguaje primitivo. En cualquier caso, lo que parece claro es que el lenguaje termina modelando nuestra forma de pensar.

No se si una persona que define con el adjetivo “brutal” algo que es hermoso, bueno, interesante, trepidante o cualquier otra cosa es capaz de distinguir entre esos distintos significados o está perdiendo matices no sólo en el lenguaje si no también en su propia percepción.

Resulta curioso darse cuenta que en países como Indonesia el lenguaje no tiene tiempos verbales. Esta lengua, de la que aprendimos algo más que de las demás, no tiene una gramática pensada para hablar del futuro o de un pasado lejano. Lo curioso no es esta gramática, si no como la mayoría de los Indonesios viven al día. Muchos no son capaces de imaginar un futuro a medio o largo plazo y muchos de los extranjeros con los que hablamos en el país nos comentaban esta dificultad como una de las cosas más chocantes que habían encontrado. ¿Fue el lenguaje el que modeló esta manera de pensar o evolucionó este para moldearse a como piensan?

Algo similar sucede en China, la veneración a los mayores o los ancestros queda patente en la mayoría de palabras del lenguaje. Es difícil saber si esta mentalidad, introducida mayormente por Confucio, modifico el lenguaje o si este desenvocó en las enseñanzas del humanista y filósofo.

Probablemente pase lo mismo con todas las lenguas y con todos los lenguajes del mundo: ¿Es la física algo que existe en el exterior y que crea un lenguaje (matemático) o hemos modelado las ecuaciones para que se adapten al mundo exterior?

Quizás no sea una ni la otra, quizás la correlación entre ambos es tan grande que se modifican, se limitan, mutuamente: pensamiento y lenguaje. Pero, ¿dado un lenguaje como el español, aquel que lo usa de forma incompleta, tiene un pensamiento más sesgado que alguien que conoce la lengua en su totalidad? ¿Queda el mundo de uno limitado al lenguaje que conoce?

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Los límites del mundo

Un comentario en “Los límites del mundo

  1. luis ezquerra dijo:

    Interesante reflexión. Estoy de acuerdo que el lenguaje no nos precede, por lo tanto si es creación nuestra no deja de ser un instrumento que atiende alguna necesidad. La eficacia con que responda a nuestra necesidad, ciertamente, dependerá de la perfección que consigamos darle, pero también dependerá de a qué necesidades queramos dar cobertura con el mismo.

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